viernes, 27 de diciembre de 2013

Introduccion


…So just remember to smile, smile, smile,
And that´s a good enough start…

POV- Dougie

-Quedese con el cambio.- le digo a la mujer de detrás del mostrador que aparenta unos treinta y cinco años y de la que sabría el nombre si me molestase en levantar la cabeza y mirar hacia la pequeña tarjeta de identificación que lleva prendida de la camisa.
Mientras salgo de la tienda guardo mi cartera en el bolsillo trasero de mis vaqueros. Al caminar por la calle que da a mi apartamento, silenciosa debido a la hora, oigo la tela del ajustado vestido blanco que acabo de comprarle a Karla , rozarse contra las esquinas de la bolsa. Es uno de esos regalos que apetece hacer por ninguna razón en particular. Aunque mentiría si dijese que no me muero por verla con su fina tela casi transparente adherida al cuerpo. Pero supongo que tengo derecho al llevar saliendo con ella ya casi seis meses.
Subo por la Avenida Stanley, uno de los lugares menos ruidosos y mas deshabitados que conozco de Nueva York, y tuerzo a la derecha para acabar en su calle correspondiente. Nada mas hacerlo, una sensación  de familiaridad me recorre por dentro. Adoro este sitio, desde la diminuta cafetería abandonada de la esquina, que a pesar de llevar mas de diez años cerrada sigue desprendiendo su particular aroma a café y nueces hasta el viejo banco de madera oscura en el que soy la única perona que conozco que se sienta.
Inconscientemente aminoro la marcha para poder pasar el mayor tiempo posible en esta calle, aunque aun faltan unas cuantas mas para llegar a mi apartamento.

Instantaneamente los primeros acordes de Stanley Street, la canción que compuse para este lugar invaden mis pensamientos.
Cuando estoy recitando mentalmente la segunda estrofa un fuerte impacto me hace apartar esas ideas y volver al odioso mundo real.
-Joder…- Dice una voz grave con un tono de fastidio infinito.-Puto inútil.-
-¿Qué has di…?-empiezo a preguntar molesto. Claro que mis palabras se cortan nada mas levantar la cabeza y descubrir al portador de la voz, un chico de mi edad de corto pelo castaño brazos fuertes y un par de centímetros mas alto que yo ,vestido con una desgastada camiseta gris y gafas de sol para ocultar el rostro. Pero no me cuesta reconocerlo.
Carraspea y cierra los ojos como intentando retenerse para no desencajarme la mandibula de un golpe. Parece como si fuese un ejercicio que le ha hecho practicar un terapeuta con menos coeficiente intelectual que el lagarto que llevo tatuado en el cuello.
Cuando abre los ojos otra vez, empiezo a hablar atropelladamente, ya que he imaginado este momento cientos de veces y tengo un discurso junto a mi mesilla de noche recordándome que decir si se daba la situación.
-Lo siento. Perdona. No te habia visto. Me llamo Dougie, Dougie Poynter, bueno no, en realidad me llamo Douglas pero no me llames asi, suena a nombre de viejo que trabaja en una cristalería, prefiero Dougie, yo…- Extiende la mano hacia mi como si no hubiese oído ninguna de mis frases incoherentes. Y al momento se lo que va a decir, va a pronunciar una frase que yo y cualquier habitante de Nueva York con un minimo de oído musical ya sabe.
-Yo soy Harry, Harry Judd.- Me miro con una sonrisa torcida en la cara y añadió- Y no me quedo hablando con el primer chiflado que se choca conmigo por la calle.- Y tras pronunciar la ultima silaba, echo a andar calle arriba.



                                                                                              

2 comentarios:

  1. En serio?? Harry de nuevo??
    Mola mucho el fic nuevo

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  2. Siiii vale vale????? Harry es una amor, es MI amor y ademas tiene los brazos fornidos de tanto darle y darle….ejem a la batería.

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